Evo Morales advierte sobre el retorno del DS 21060 y cuestiona el impacto social del ajuste laboral
El exmandatario cuestiona el congelamiento del salario mínimo, la flexibilización laboral y el impacto social de un decreto históricamente asociado al ajuste neoliberal

El expresidente Evo Morales expresó su preocupación ante la posible reactivación del Decreto Supremo N.º 21060, una norma que marcó un punto de quiebre en la historia económica y social de Bolivia y que, según advirtió, podría significar un retroceso significativo en materia de derechos laborales y protección social.
A través de sus redes sociales, Morales cuestionó los alcances de la medida, cuyo objetivo principal es “racionalizar” el personal en el sector público y flexibilizar la normativa laboral en el sector privado. Para el exmandatario, este enfoque no solo amenaza la estabilidad laboral, sino que traslada el peso de la crisis económica a los trabajadores y a los sectores más vulnerables.
Uno de los puntos más criticados por Morales es el aumento del salario mínimo, que calificó como insuficiente frente al actual contexto inflacionario. Según señaló, el incremento no compensará la pérdida del poder adquisitivo y, además, quedará congelado durante un año, lo que profundizará el deterioro de los ingresos de las familias trabajadoras. En su análisis, esta medida contradice el discurso de protección social y expone a miles de hogares a una mayor precariedad económica.
Asimismo, Morales advirtió sobre las consecuencias de obligar a los trabajadores a negociar directamente con los empleadores. Desde su perspectiva, esta disposición genera una relación desigual que debilita la capacidad de negociación sindical y favorece condiciones laborales menos favorables, como salarios más bajos, contratos inestables y la pérdida de beneficios adquiridos. “Cuando no existe equilibrio entre las partes, la negociación se convierte en imposición”, es el trasfondo de su crítica.
El exmandatario también apeló a un mensaje social y político al referirse al impacto humano de estas decisiones. “Nos duele y nos preocupa profundamente el destino de las familias humildes, de padres y madres que solo piden dignidad y estabilidad”, escribió en su cuenta de X (antes Twitter), reforzando un discurso que históricamente ha encontrado eco en sectores sindicales, campesinos y populares.
La discusión sobre el DS 21060 no es nueva. El decreto, asociado al modelo neoliberal de los años 80 y 90, fue duramente cuestionado por sus efectos en el empleo, los salarios y la desarticulación del movimiento obrero. Su reaparición en el debate público reaviva viejas tensiones sobre el rumbo económico del país y vuelve a enfrentar dos visiones: la que prioriza el ajuste y la flexibilización como herramientas para enfrentar la crisis, y la que advierte sobre el costo social de estas políticas.
Mientras el Gobierno defiende la necesidad de medidas económicas para garantizar la estabilidad fiscal, las declaraciones de Evo Morales reabren el debate sobre quién asume el mayor sacrificio y si las soluciones planteadas no terminan profundizando la desigualdad y la inseguridad laboral en Bolivia.
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