GASOLINA BAJO LA LUPA: DIPUTADA ASEGURA MEJORA MIENTRAS EL ESTADO ASUME EL COSTO

La legisladora afirma que la gasolina mejora gradualmente, pero el debate se traslada a quién cubre las consecuencias

Texto-del-parrafo-3-1024x683 GASOLINA BAJO LA LUPA: DIPUTADA ASEGURA MEJORA MIENTRAS EL ESTADO ASUME EL COSTO

La diputada del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Claudia Bilbao, aseguró que la calidad de la gasolina en Bolivia está mejorando de forma paulatina, en medio de cuestionamientos persistentes por el estado del combustible que se comercializa en el país. Según explicó, se han implementado medidas visibles en los surtidores para generar mayor confianza en los usuarios.

Entre estas acciones, destacó que actualmente se muestra el color del carburante como una forma de transparentar su calidad y reducir las dudas en el sector del transporte y la ciudadanía. La medida busca responder a las críticas que surgieron en las últimas semanas sobre posibles irregularidades en el combustible distribuido.

Bilbao sostuvo que los problemas actuales no son recientes, sino que responden a una situación heredada de la anterior gestión gubernamental. En ese sentido, afirmó que el actual Gobierno está trabajando en corregir estas deficiencias de manera progresiva, con ajustes que, según indicó, ya comienzan a reflejarse en el mercado.

Sin embargo, la parlamentaria también abordó uno de los puntos más sensibles del debate: los daños ocasionados a vehículos y usuarios. En ese contexto, explicó que el Estado ha decidido asumir los resarcimientos a los afectados, debido a que los procesos de las aseguradoras suelen ser lentos y no responden con la rapidez que la población necesita.

Esta decisión abre un nuevo frente de discusión, ya que implica que los recursos públicos están siendo utilizados para cubrir los efectos de una crisis en el suministro de combustible. Para algunos sectores, esto plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la medida y la responsabilidad institucional en la cadena de control del carburante.

El anuncio también se da en un escenario donde la confianza en el sistema de distribución de combustible se ha visto golpeada, lo que obliga a las autoridades a reforzar mecanismos de control y comunicación con la ciudadanía. La estrategia de visibilizar el color del carburante apunta precisamente a reconstruir esa credibilidad.

En términos más amplios, el tema no solo impacta en el transporte, sino también en la economía diaria de los bolivianos, considerando que el combustible es un insumo clave para múltiples sectores productivos. Mientras el Gobierno insiste en que la situación está bajo control y en proceso de mejora, el foco del debate se desplaza hacia el uso de recursos públicos para cubrir los efectos de esta crisis, un aspecto que seguirá marcando la agenda en los próximos días.

Compartir este contenido: