GOBIERNO ACUSA A SECTORES AFINES A EVO DE IMPULSAR BLOQUEOS PARA DESESTABILIZAR BOLIVIA
El ministro de Gobierno afirmó que los bloqueos responden a una estrategia de presión política, mientras algunos sectores comenzaron a retirarse tras sentirse utilizados.

El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que las movilizaciones registradas en el país responden a intereses políticos y no a demandas sociales legítimas, en medio del conflicto generado alrededor de la Ley 1720 y las medidas de presión impulsadas por distintos sectores.
La autoridad señaló que los bloqueos tendrían un objetivo de desestabilización y vinculó las protestas con grupos afines al expresidente Evo Morales. Según Oviedo, las movilizaciones no estarían orientadas únicamente a reclamar por una norma o una demanda sectorial, sino a generar tensión política en el país.
“Este es un bloqueo político, este es un bloqueo con fines de desestabilización”, afirmó el ministro, al referirse a las medidas de presión que afectaron distintos puntos del territorio nacional.
Desde el Ejecutivo también indicaron que algunos sectores comenzaron a retirarse de las movilizaciones, luego de considerar que habrían sido utilizados con fines políticos. Esta lectura fue presentada por el Gobierno como una señal de que el conflicto estaría perdiendo respaldo entre parte de sus propios participantes.
El pronunciamiento de Oviedo se produce después de que, la noche del martes, el Senado aprobara la Ley 1720 con modificaciones. La norma se encuentra en el centro del debate político y social, debido a los cuestionamientos de sectores que salieron a las calles para expresar su rechazo o exigir cambios.
El Gobierno intenta instalar la idea de que el conflicto ya no responde solo a observaciones sobre la ley, sino a una disputa política más amplia. En esa línea, la autoridad remarcó que las protestas estarían siendo utilizadas para presionar al Ejecutivo y generar un escenario de inestabilidad.
La situación mantiene en alerta al país, especialmente por el impacto de los bloqueos en la circulación, el abastecimiento y la actividad económica. Para el Gobierno, el retiro de algunos sectores de las medidas de presión confirmaría que la protesta empezó a mostrar fisuras internas.
En medio de este escenario, el Ejecutivo busca separar las demandas sociales de lo que considera una estrategia política de confrontación. La pulseada por la Ley 1720 sigue encendida, pero el Gobierno ya le puso nombre al conflicto: bloqueo político.
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