PAZ LE PONE FECHA AL CERCO CONTRA EVO Y ADVIERTE QUE TARDE O TEMPRANO CAERÁ ANTE LA JUSTICIA

El presidente Rodrigo Paz afirmó que el Gobierno hará cumplir la orden de aprehensión contra Morales y remarcó que el caso no responde a una pelea política, sino a un proceso personal por la investigación vinculada a una menor de edad.

Web-Impacto-Bo-11-1-1024x683 PAZ LE PONE FECHA AL CERCO CONTRA EVO Y ADVIERTE QUE TARDE O TEMPRANO CAERÁ ANTE LA JUSTICIA

Evo Morales vuelve a quedar en el centro de la presión judicial y política en Bolivia. El presidente Rodrigo Paz aseguró que el exmandatario será capturado en algún momento para responder ante la justicia por el proceso que enfrenta, vinculado a la investigación por una relación con una adolescente de 15 años cuando ejercía como presidente.

La declaración golpea directamente al líder cocalero, que desde hace meses intenta sostener un relato de persecución política mientras se mantiene rodeado por sectores afines. Sin embargo, desde el Gobierno remarcan que el caso no se trata de una disputa ideológica ni de una pelea partidaria, sino de una causa personal que Morales debe enfrentar ante las instancias correspondientes.

Paz afirmó que la captura puede producirse “tal vez este fin de semana” o “tal vez a fin de mes”, dejando claro que no se revelarán detalles operativos. Con ese mensaje, el Gobierno busca marcar distancia del discurso evista y dejar instalada una idea concreta: Evo Morales no está por encima de la ley.

El mandatario también advirtió que el operativo deberá realizarse evitando víctimas fatales, en medio de un contexto delicado por la tensión social y las movilizaciones de sectores leales al exmandatario. Esa precisión expone uno de los principales obstáculos para ejecutar la aprehensión: el blindaje político y territorial que Morales ha construido a su alrededor.

El caso vuelve a mostrar cómo Evo Morales intenta convertir una investigación judicial en una bandera política. Mientras sus seguidores lo presentan como víctima, el Gobierno insiste en que debe responder por una causa que no puede ser escondida detrás de bloqueos, discursos de persecución ni movilizaciones de presión.

Paz también lanzó una advertencia al entorno del expresidente al señalar que, tarde o temprano, sus informantes cometerán un error. Esa frase deja entrever que el Gobierno considera que Morales cuenta con una red de alerta que le permite anticiparse a posibles operativos, reforzando la imagen de un exmandatario que evita someterse de manera directa a la justicia.

La situación deja a Evo Morales en una posición cada vez más complicada. Su figura, antes dominante en la política boliviana, ahora aparece marcada por procesos judiciales, tensión social y una orden de aprehensión que el Gobierno asegura que terminará ejecutándose. El reloj judicial volvió a correr contra Morales, y esta vez el margen para seguir esquivando a la justicia parece cada vez más estrecho.

Compartir este contenido: